Representantes del sector arrocero en Norte de Santander manifestaron su preocupación por la difícil situación que atraviesa el gremio y advirtieron que, ante la falta de avances concretos, podrían convocarse nuevas jornadas de movilización en los próximos días.
Los voceros señalaron que varios compromisos adquiridos por el Gobierno Nacional, tras las protestas realizadas el año anterior, aún no se han materializado, lo que ha profundizado la crisis económica en la cadena productiva del arroz.
Indicaron que la problemática afecta no solo a los agricultores, sino también a transportadores, proveedores de insumos y maquinaria, quienes continúan enfrentando dificultades estructurales sin solución clara.

El gremio informó que recientemente sostuvo una reunión virtual con delegados del Gobierno, pero insistió en la necesidad de un encuentro presencial que permita exponer directamente la situación y avanzar en alternativas viables.
De no obtener respuestas oportunas, los líderes arroceros no descartan acciones a comienzos de febrero, que podrían impactar corredores estratégicos del departamento, especialmente en zonas de alta producción. Finalmente, reiteraron el llamado al diálogo y la concertación para evitar afectaciones a la economía regional y al sustento de miles de familias.
