El viaje del presidente Gustavo Petro a Estados Unidos, previsto para comienzos de febrero, ya superó el principal obstáculo diplomático que rodeaba su llegada a ese país. Tras varios días de incertidumbre, se confirmó que el Gobierno estadounidense otorgó un permiso especial de ingreso por cinco días, lo que permitirá el ingreso del mandatario y su comitiva, pese a que la visa del jefe de Estado había sido suspendida.
La autorización, de carácter excepcional y temporal, fue concedida con el fin de garantizar el cumplimiento de la agenda oficial, que incluye una reunión con el presidente Donald Trump, encuentro que ha despertado amplio interés debido al contexto político que rodea a ambos líderes. El permiso también cobija a los funcionarios que acompañarán al mandatario, evitando eventuales inconvenientes migratorios o logísticos durante la visita.
El aval migratorio era el último punto pendiente para confirmar el desplazamiento presidencial, que ahora se mantiene en firme. Desde la Casa de Nariño se había insistido en que la agenda internacional del presidente no estaba en riesgo, aunque se reconocía que la autorización de ingreso debía resolverse para evitar un incidente diplomático de mayor alcance.
De acuerdo con lo definido en la agenda preliminar, el presidente Petro se trasladará a Washington a comienzos de febrero y permanecerá allí varios días. Además del encuentro con su homólogo estadounidense, el mandatario tiene previsto sostener reuniones con miembros de la comunidad colombiana residente en Estados Unidos y participar en espacios académicos, entre ellos conversatorios universitarios y encuentros con centros de pensamiento y análisis.
En materia de seguridad, la protección del jefe de Estado estará a cargo del Servicio Secreto de Estados Unidos, en coordinación con el esquema de seguridad colombiano, como ocurre en las visitas oficiales de mandatarios extranjeros. El Gobierno ha reiterado que la visita se desarrollará bajo los protocolos establecidos y en estricto apego a las normas de la diplomacia internacional.
El anuncio del encuentro, programado para el 3 de febrero en la Casa Blanca, fue realizado por el propio presidente Trump a través de su plataforma Truth Social. “Espero con interés reunirme con Gustavo Petro, presidente de Colombia, en la Casa Blanca durante la primera semana de febrero. Estoy seguro de que será muy beneficioso

para Colombia y Estados Unidos, pero es necesario prohibir la entrada de cocaína y otras drogas a Estados Unidos”, escribió.
La reunión es vista como un paso clave para recomponer la relación bilateral entre Colombia y Estados Unidos, que ha atravesado momentos de tensión desde el inicio del segundo mandato del presidente Trump.
