En el marco de operaciones militares conjuntas, las Fuerzas Militares, en coordinación con la Policía Nacional, desarrollaron una ofensiva contra estructuras del Grupo Armado Organizado ELN en la región del Catatumbo, con el objetivo de debilitar su capacidad armada y proteger a la población civil.
La operación terrestre y aérea se llevó a cabo en zonas rurales de los municipios de Tibú y El Tarra, en el departamento de Norte de Santander, y permitió la neutralización de ocho integrantes del Frente de Guerra Nororiental del ELN. Siete de ellos murieron durante el desarrollo de las acciones militares y uno fue capturado.
El resultado se logró gracias al despliegue coordinado de tropas del Ejército Nacional y la Policía Nacional, con apoyo aéreo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, mediante el uso de capacidades diferenciales.
Durante la operación también fue incautado abundante material de guerra, entre el que se encuentran 15 fusiles, cinco armas cortas, más de 2.000 cartuchos, 205 kilogramos de explosivos, 202 granadas adaptadas para su uso en drones, así como la inhibición y destrucción de aeronaves no tripuladas.

Según información de inteligencia militar, esta acción habría generado aproximadamente 15 afectaciones adicionales a integrantes de esta estructura criminal, vinculada a delitos como desplazamiento forzado, extorsión, secuestro, homicidios, economías ilícitas y acciones terroristas. Asimismo, se le atribuyen prácticas de reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes.
